septiembre 2014

Ruido, color, aroma y sabor a flor de piel

Supuestamente cuando vuelves a visitar un país extranjero te invade una sensación de tranquilidad y confianza que te ofrece la experiencia anteriormente vivida. Pero eso no pasa en Marruecos. Aquí el bullicio de su gente, el constante ronronear de sus grandes ciudades, y las mil sensaciones que te llegan, hacen que tus cinco sentidos esten en constante alerta. La culpa es de sus mercados llenos de aromas, de sus habitantes siempre tan próximos y a la vez alejados de tí, del colorido de sus ropas que hacen que tus pupilas trabajen al 100%, de sus ruidosas calles y plazas con vida casi las 24 horas, y de su deliciosa comida que te activa las papilas gustativas hasta hacerte creer que la suya, es una de las mejores cocinas del mundo.

La ciudad de Marrakesh es un gran lugar para los amantes de la fotografia de calle, street photography que se llama ahora, y a la vez el peor de los lugares. Sus gentes sienten auténtico pánico hacia las cámaras, y eso hace muy difícil conseguir buenas tomas. Esta ciudad pone tu paciencia al límite, pero el “momento adecuado” siempre acaba llegando.

Pienso que Marrakesh sería un buen lugar para realizar algun curso de fotografía, que opinais?

Mientras le dais vueltas, os dejo con algunas de las tomas de ayer y hoy.

Todo empieza y termina en el Norte.

Es todo un placer empezar este blog con la gran historia vivida hasta la semana pasada. Gracias a unos buenos clientes (hablaremos de ellos más adelante) tuve la oportunidad de realizar un interrail por cualquier país europeo que deseara, durante 22 días y junto a un acompañante. Escoger el acompañante fue fácil, pero escoger el destino fue cuestión de cruzarnos la mirada frente al mapa europeo. Nuestros ojos se postraron directamente en Noruega, un país al que ambos deseabamos ir desde siempre, pero por varios motivos siempre se quedó como segunda opción. Así, una vez escogido el destino, tan sólo había que darle forma a la ruta para esos 22 días. Subida en avión hasta la segunda capital noruega, Bergen, y allí empezaría nuestro viaje en tren hasta entrar en el Círculo Polar. Una vez allí el regreso a Barcelona cruzando Suecia, Dinamarca, Alemania y Francia. A medida que vaya revelando, escaneando y editando el trabajo lo iremos subiendo a la web y haciendo posts en este blog, para comentar algunas de la aventuras vividas alrededor de esas fotos, que no fureon pocas…

 

Os dejo para ir abriendo boca con esta imagen. Es la carretera del Trollstigen (escalera del Troll) en Rauma, Noruega:

Trollstigen